| Elaboración de un estudio de alternativas para escoger el sistema de climatización más eficiente y adaptado al clima de la zona (de temperaturas extremas y niebla).
En el invierno se opta por un sistema de calefacción de suelo radiante por agua caliente generada a unos 40ºC. De esta forma se ahorra un 40% de gas natural respecto a un edificio de oficinas convencional.
Para refrigerar el edificio en verano se aprovecha el suelo radiante para pasar agua a unos 17ºC y se aporta aire higiénico de renovación a una temperatura inferior al ambiente. De esta forma se ahorra un 8% de electricidad y aire acondicionado.
|